Infernalia XII



REPERTORIO DE INFERNALIA XII:


EL TRIUNFO DE LA OSCURIDAD

H2SO4

EL ESPECTÁCULO MÁS CRUEL BAJO LA TIERRA

SATAN CLAUS

PERO... ¿Y SI NO EXISTIERA TU CIELO?

MUERE, DULCE BEBÉ

DIOS BENDIGA A LA GENTE SOLITARIA

ARADIA

LUCES EN EL BOSQUE

EL LIBRO DE LA SOLEDAD

CRÓNICAS DE LA NOCHE INFINITA

ELENCO:

Mario Cruz

Bela Kinsky

Erika Islas

Gerardo Jiménez

Alicia Cervantes

Laura Colín

Lorena Flores

Nayeli Estrada

Disara Cárdenas

Katya Briseño

Alexia (Vision Witches)

Kilaztly

Sonido: Azrael Durán


Concebido, escrito y producido por Mario Cruz


Desde hace mucho había querido presentar una Infernalia que incluyera no sólo el espectáculo, sino también otras disciplinas artísticas, como una especie de festival cultural. En la Infernalia XII por fin pude hacerlo, gracias a la participación de los pintores Jennifer Jennsel y Armando Eguiza, y del escultor Marcos Lazcano, todos ellos con técnicas y estilos bien definidos, en sus trabajos como artistas plásticos de lo extraño y lo maravilloso. Armando Eguiza crea unas imágenes aberrantes, de insectos gigantes violando mujeres; las esculturas de Marcos Lazcano me encantaron, sobre todo ese trineo de Jack tan detallado y bien hecho; ¿y qué les puedo decir de Jennifer Jensel? La conocí en una exposición en Radio UNAM, y la integré al equipo de Infernalia. Además de su participación en la exposición y en las diapositivas de Aradia, Jennifer ha seguido colaborando conmigo, por ejemplo, en el cambio de la portada de memorias del Abismo, para la sexta edición. No sólo es una pintora fuera de serie, sino un ser humano valioso como pocos lo pueden ser. Hay proyectos a futuro con ella. Estén pendientes.

De hecho, esta Infernalia me dio la idea para presentar un pequeño festival, más en forma, para el 12 de mayo, relacionado con Memorias del Abismo. La información sobre este festival se encuentra en la sección de noticias. Y en cuanto al espectáculo, una vez más el público llenó la Carpa Geodésica. Si tú fuiste parte de ese público, quiero agradecer tu presencia. Tú eres quien hace que Infernalia siga siendo posible, con tu apoyo y fidelidad. Un millón de gracias.

Estrené dos textos nuevos: “El triunfo de la oscuridad” y “Pero... ¿y si no existiera tu Cielo?” El primero, una crítica directa al fascismo, en especial al que padecemos hoy en día, y cómo es vencido por la oscuridad interior, que ya saben que para mí tiene que ver con la sensibilidad y la introspección. El segundo es un cuadro sarcástico y horrendo, en el que Dios le habla a un hombre piadoso acerca de la vida post mortem. No de la vida en el Cielo. Al cuadro lo acompañamos de diapositivas forenses, con imágenes terribles e impresionantes, en especial la de una mujer que fue arrollada por el metro y cuya cara quedó incrustada en el borde del andén. Este texto es de lo más denso que he escrito últimamente, y al igual que “El triunfo de la oscuridad”, formará parte de mi próximo libro de relatos y poemas que publicaré, ya sea a fines de este año o principios del próximo. Recuerden que antes saldrá “Haciéndolo con alimañas”. Me siento lleno de ánimo y energía, y estoy escribiendo mucho, a pesar de malas experiencias y desilusiones que he tenido recientemente con gente que conocí el año pasado, e incluso con alguien de mi elenco, a quien le di mi confianza y mi lealtad. Pero así es el mundo: entre más esperas de una persona, y entre más la apoyas y llenas de atenciones, más te decepciona.

Volvamos al espectáculo. Por primera vez presenté “Luces en el bosque”. Ese relato, del Lado Obscuro del Tiempo, tiene ya veintidós años de existencia. Es lo más tierno que he escrito, y supe que hizo llorar a más de dos, con la adaptación teatral etérea donde ciertamente destacó Erika Islas, evocando al espíritu del perro que esperó fielmente a su amo, incluso más allá de la vida. Seguramente lo repetiré en una futura Infernalia.

Satán Claus causó las delicias del público, sobre todo cuando rompí en el escenario cierto desagradable libro sobre cierta calle de la Ciudad. Esto lo repetí en el UTA y provocó la misma reacción. Para mí es también una delicia interpretar a Satán Claus.

Muere, dulce bebé es el cuadro escénico imprescindible en todas las Infernalias y esta vez no fue la excepción. Mientras actúo en ese cuadro, me complace escuchar murmullos de gente que se sabe de memoria el texto y que lo dice con nosotros. Una gran responsabilidad para mí. ¿Se imaginan si se me llegara a olvidar? Pero no. Lo tengo bien grabado en mi mente y mi corazón.

H2SO4 es un texto que hace mucho no escenificaba. Ahora lo hicimos a la usanza de las primeras Infernalias: muy erótico y perverso, y aocmpañado de transparencias de sadomasoquismo. Por alguna razón, H2SO4 gusta sobre todo a las chicas. ¿Por qué será?

Y en general, esta Infernalia tuvo como característica la variedad de sus cuadros, y la intensidad en las interpretaciones, todo envuelto en el frío de enero, que hace más mágico al espectáculo. A fines de año vendrá la Infernalia 13, que espero sea muy especial, pues ¡el 13 no es cualquier número! La iremos preparando desde ahora. Para ello, estoy reuniendo un nuevo elenco de actores y bailarines responsables y comprometidos con mi concepto, en el entendimiento de que Infernalia soy yo. No importa quién o quiénes salgan o entren al elenco, el concepto seguirá manteniéndose siempre y cuando tú sigas apoyándolo con tu asistencia. Siempre que tú quieras, hay Infernalia y Mario Cruz para rato. ¡Nos vemos en la Infernalia 13!




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